domingo, 17 de agosto de 2014

Me darán pronto el alta


Creo que mi anterior escrito corre por los despachos. Nunca me he sentido más espécimen de laboratorio. Observado, medido, pesado.
No se que dicen de mi y tampoco me importa, yo creo que el esfuerzo de presentar mi cosmovisión y el alma humana; me produjo ese estrés, que terminó con mi cuerpo en la “Casa de Reposo” eso y alguna insidia.

Sé, que a algunos les ha molestado la referencia al Papa, como uno de los seres, que cambia (como algunos faraones) de nombre cuando cambia su estado de conciencia de iluminación. Supongo que la razón que aducen es que el papado no tiene porque representar ese cambio de conciencia. y unida con el cambio de conciencia, un cambio en la percepción de las cosas.

Pero bueno yo solo trataba de presentar algo, que pudiera ser remotamente semejante, con la idea que el cambio de nombre en un faraón quería transmitir al pueblo.

En definitiva solo traté de explicar que los antiguos faraones; así como algún sacerdote, sentían un cambio en si, y por ende en su conducta.

Mi problema, o mejor dicho la solución que busco, es saber que parte del alma egipcia es la responsable del cambio de conciencia, ese cambio que afecta al nombre, pero que también debe afectar al Ba -la fuerza anímica-, que modificará -el ib o corazón-. Hasta la sombra, Sheut, quedará modificada.

A mi, el proceso bajo una lógica aristotélica (y ese es el problema) no tiene porque seguir una sistematización lógica a la que el hombre accedió siglos después y en otra cultura sería así:

El Sejem (Sekhem) o manifestación de la fuerza y voluntad divinas modifica el Ka. La "fuerza vital". Modificando a su vez el Ba -la personalidad-. Que a su vez, cambia en Ren (nombre recibido al nacer). La iluminación también debe cambiar el Ib (corazón) o lo que es lo mismo los sentimientos y emociones que desarrollan un cuerpo espiritual -sahu- que entra en diálogo con el alma.

Mas tarde mucho más tarde, encontramos los ejemplos de los místicos. Ellos si desarrollan un sahu cuerpo místico que persigue al Ka para volver al Sejem.

Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero,
que muero porque no muero.

Y en el fondo, no es distinto que la aniquilación en el nirvana de las religiones orientales. El no movimiento, la no percepción, la no volición. Anular el ib el corazón egipcio, es decir el carácter y la intención del cuerpo material.
Algo que sorprendentemente y en distancia de modo y forma también busca el místico cristiano...
Yo centauro quiero, recuperar esa entropía de dios a la que llamo alma, no el alma aristotélica cristianizada. No el alma animal que muere con el cuerpo y aun antes que el cuerpo. Mi alma centaura es el Ka principio universal e inmortal de la vida. Buscando en su correspondencia el Aj o Akh' es el cuerpo luminoso o de gloria, vinculado con la luz porque la luz es el verbo y en el principio verbo estaba con Dios y el verbo era Dios.

A ver como convenzo ahora al psiquiatra que lo mio no es un trastorno de la personalidad y aun si lo fuese, no es nocivo para mi, ni para los seres que me rodean.
Y termino por hoy.
Me he puesto mi camiseta templaria, lleva una cruz patee -la cruz templaria – y la divisa templaria que no es otra cosa que el salmo 113 en la versión bíblica de La Vulgata.
Y dice:
Non Nobis Domine Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam
Que significa:
Nada para nosotros, Señor, nada para nosotros, sino para la gloria de tu nombre.

No está mal para ser el lema de los primeros banqueros.
Primeros en la historia y en importancia.

1 comentario:

Vasdelao dijo...

La historia se suele estudiar en vertical, es decir como una serie de fechas que se suceden en el tiempo. La mentira de la historia, los nacionalistas son muy aficionados a ello consiste en ver las cosas desde hoy queriendo que ella justifique nuestro presente. Algunos historiadores, pocos, se atreven a recorrerla hacia adelante y hacia atrás buscando causas y efectos, suelen ser estos mucho más honestos que los anteriores. Pero la verdadera valentía consiste en hacer una excursión en sincronía es decir estudiando hechos coetáneos.
Ahora bien si lo que quieres es saber del hombre hay que fingirse loco y hacer un estudio en zigzag. Uniendo conductas y creencias parecidas en culturas y tiempos distantes. Ese es el juego que os he propuesto