lunes, 26 de julio de 2010

El sobrao

El sobrao es un tipo de escritor en la red que se crece ante la pantalla.

Emplea su blog para insultar y descalificar, utiliza lo escatológico cuando no tiene argumentos. Se siente superior a todo, para el lo que no le parece correcto es falso es mentira o directamente mierda.

No se que tipo de frustración puede llevar a un individuo a semejante estado mental. Hay algún catalán que excedido por el dolor de su nada se dedica a repasar la historia de otros con idea de denostarla.

Porque ya se sabe, para estos tipo de enfermos el humillar al contrario es una necesidad vital. Luego resulta gentes de esta ralea son los que monopolizan la imagen que de catalán y Cataluña se tiene en España.

A ver quien le explica, a esta pléyade de estultos; que son los responsables de el poco afecto que se nos tiene fuera. Si el catalán no es bien visto en el resto de la península puede deberse a ese afán de ir de “prota”.

Ese sentido de pueblerino venido a mas que solo sabe tirar a bajo lo que hace el vecino para encumbrar las propias esencias.

Sin ir muy lejos ese quiero y no puedo está presente el la urbanización de la misma Ciudad Condal. Esa manía funesta de copiar edificios, Barcelona tiene unas Torres Gemelas, Una copia en pequeño del Edificio Pirelli de Milán. El pepinillo de la SGAB. Una imitación del edificio de las Comunidad Europea, Su Hotel Vela, World Center...

Ah y el Pueblo Español algo así como un legoland de piedra que reúne sitios únicos de España a ver si aquí vamos a ser menos...

En fin que se termina desvirtuando lo propio por ir en busca de imitar lo ajeno.

Pero si hay algo que no debe hacerse es lo que hace este señor, creo que convendreis conmigo que el solito se la apaña para buscar enemigos donde no debiera haberlos. En dos palabras son individuos: que les sobra de envidia casi tanto como les falta en cultura

Tendré que contarle la historia de su tierra señor señor.

Darío

2 comentarios:

Bucan dijo...

El nacionalismo, aparte de ser una perversa ideología, es una reminiscencia del romanticismo del siglo XIX, donde ese exaltaba la emoción por encima de cualquier cosa. El nacionalismo excita la baja pasión del individuo proporcionándole un plus de superioridad que eleva su autoestima. El nacionalismo agarra con fuerza en personas con neurósis de todo tipo que conlleven complejo de inferioridad. Creen que ser de un sitio o hablar tal lengua, les da un plus de calidad que les eleva de su mortecina existencia.

Para conseguirlo, han de mitificar el sitio de donde son o la lengua que hablan. Se detienen en los hechos históricos que les interesan y deshechan los que creen que les perjudican. Hablan de sucesos ocurridos durante la reconquista o después de ella, en términos de nación, obviando que entonces la gente no era más que súbdita de un rey u otro, o vasalla de un noble u otro, que la nación no existió hasta después del movimiento romántico del siglo XIX.

Así pues, es inútil hablarles de Historia, porque la Historia la inventan ellos.

Jesus dijo...

Por suerte no tengo el disgusto de conocerle